Nutrición Clínica, Funcional y Bariátrica

La Nutrición Funcional hace hincapié en la importancia de los alimentos de alta calidad y en la
diversidad de los fitonutrientes para tratar los desequilibrios clínicos y facilitar a las personas a que
alcancen su mayor plenitud en términos de salud. Las evaluaciones de nutrición avanzada y los
antecedentes completos basados en la Medicina Funcional permiten una intervención terapéutica
personalizada que se ha creado para fomentar la salud óptima y prevenir las enfermedades
relacionadas con el estilo de vida y la alimentación.

La nutrición es la modalidad principal de la Medicina Funcional, un enfoque integrador en la salud.

Tal como lo define el Instituto para la Medicina Funcional, “la Medicina Funcional es una evolución del ejercicio de la medicina que cubre mejor las necesidades de atención médica del siglo XXI. Al cambiar el enfoque tradicional de la medicina orientado a la enfermedad por uno más orientado
al paciente, la Medicina Funcional no solo estudia un grupo aislado de síntomas, sino a la persona como un todo. Quienes ejercen este tipo de medicina pasan tiempo junto a sus pacientes, escuchan sus historias y evalúan las interacciones entre los factores genéticos, ambientes y de estilo de vida que pueden influir en la salud a largo plazo y en una enfermedad crónica compleja.

De este modo,la Medicina Funcional respalda la expresión única de la salud y la vitalidad de cada persona.

¿POR QUÉ NECESITAMOS LA NUTRICIÓN FUNCIONAL?

n La prevalencia de las enfermedades crónicas complejas
está aumentando en forma global y abarca desde las
enfermedades cardíacas y la diabetes hasta el síndrome
del intestino irritable, la fatiga crónica, la fibromialgia,
las enfermedades psiquiátricas, la artritis reumatoide
y otros trastornos autoinmunitarios.

Las enfermedades crónicas son enfermedades
relacionadas con el estilo de vida y la alimentación,
que requieren soluciones para estos dos aspectos.
Una de las principales fortalezas de la Nutrición Funcional
es su enfoque en los mecanismos moleculares que ponen
énfasis sobre la enfermedad, al ofrecer los fundamentos
para lograr soluciones innovadoras y dirigidas que pueden
restituir la salud.

El actual sistema de atención médica no tiene en cuenta
la composición genética única de cada persona o la
capacidad de los alimentos, las toxinas y otros factores
ambientales de influir en la expresión genética.
La interacción entre los genes y los factores ambientales
es un componente fundamental en la evolución de
enfermedades crónicas y cumple un rol clave en el
enfoque de la Nutrición Funcional.
n La mayoría de los profesionales de la nutrición
no están adecuadamente capacitados para integrar
las evaluaciones de nutrición, a niveles moleculares
y celulares, con las investigaciones recientes en nutrición
y genómica nutricional. Estas aptitudes prácticas avanzadas
son fundamentales para la prevención y el tratamiento
de enfermedades crónicas en la actualidad.

¿QUÉ DISTINGUE A UN PROFESIONAL DE LA NUTRICIÓN FUNCIONAL?

La Evaluación de la Nutrición Funcional ofrece un enfoque organizativo de ABCD para complementar el análisis clínico y permite que se hagan hallazgos relacionados con la nutrición y surjan patrones clínicos. Teniendo en cuenta los antecedentes médicos, los exámenes físicos y de laboratorio y las revisiones del estilo de vida y de la alimentación, la Evaluación de la Nutrición Funcional
mejora la identificación de insuficiencias/desequilibrios a través del modelo PFC-MVP (siglas en inglés que representan a las proteínas, las grasas/aceites, los carbohidratos, los minerales, las vitaminas y los fitonutrientes).

La antropometría ayuda a identificar las alteraciones en
los patrones de composición del organismo y las anomalías
en los signos vitales.
Los biomarcadores y los hallazgos funcionales de
laboratorio descubren las insuficiencias en la nutrición
PFC-MVP y los patrones psicológicos asociados con
los desequilibrios clínicos.

Los indicadores clínicos de los exámenes físicos
identifican los signos relacionados con las anomalías en
la nutrición que pueden continuar explorándose mediante
evaluaciones funcionales y de laboratorio.

Los registros de alimentación, nutrición y estilo de vida
exploran la ingesta diaria o semanal de alimentos; la
evaluación de PFC-MVP; los patrones de alimentación;
los impulsos golosos y la ingesta de alimentos habituales;
y las relaciones entre el estrés y la alimentación.